domingo, 6 de noviembre de 2016

RESERVA LAS VIOLETAS, NATURALEZA Y DESCANSO

RESERVA LAS VIOLETAS, UNA BÚSQUEDA EXQUISITA POR LA EXCELENCIA.

Ubicada a 17 km del casco urbano de la ciudad de Tuluá, a 1600 m.s.n.m, con una temperatura promedio de 26ºC, en medio de los corregimientos la Marina y la Moralia, a un costado del Río Morales, sobre la montaña se encuentra La Reserva las Violetas.






Sus propietarios Jaime y Blanca amantes a la naturaleza, se han dedicado por más de 10 años al cultivo y producción de su propia marca de café.
Con el propósito de promover una cultura saludable, se han proyectado a producir un café con beneficios curativos, por medio del manejo consiente que le dan a los procesos de producción y post-producción, al igual que sus cultivos, programándolos de una forma específica, logrando fantásticos resultados.



A demás de producir café 100% orgánico, este piso térmico permite cultivar diversidad de alimentos, como yuca, maíz, cebolla, cilantro, guayaba, piña, tomate, maracuyá, papaya, mangos, duraznos, manzana, banano, plátano, naranja, limón y un gran etc, al igual que gran variedad de plantas aromáticas y medicinales.










Cuenta también con una reserva forestal de aproximadamente 6 hrs,  tiene un sendero ecológico, para poder observar la diversidad de flora y fauna presentes en la reserva; cuenta con una gran variedad de árboles frutales y maderables que adornan el paisaje y que son el hogar de decenas de especies de aves que los habitan, en este fantástico lugar podrán ser apreciadas recorriendo los senderos de la finca y sus espectaculares miradores.







Los imponentes miradores, permiten apreciar la ciudad de Tuluá, diferentes corregimientos y municipios del valle. La reserva las violetas es un lugar propicio para hacer incursiones y recorridos hacia la montaña con un enfoque respetuoso y simbiótico con el entorno para la salud y descanso de todos. Se encuentra sobre la ruta que va hacia el páramo de Barragán y Santa Lucia a lo largo de estos recorridos, se pueden conocer sitios muy singulares como la reserva campesina, la vereda Moralia, el desierto verde en las montañas y el ecosistema del páramo.








Sus senderos y caminos son propicios para varios tipos de deportes, ciclismo, escalada, caminatas, cabalgatas y diversión en los diferentes balnearios cercanos.











BENEFICIOS DEL CONTACTO CON LA NATURALEZA



El ecoturismo se ha convertido en las últimas dos décadas en una de las industrias más prósperas del sector, incluso al punto de convertirse en el mayor ingreso para muchas naciones como Costa rica en Centro América, quien ha desviado gran parte de su capital para proteger los bosques nativos de su territorio y a las especies que allí habitan, al mismo tiempo implementando una política de manejo para estos territorios orientada principalmente al turismo ecológico o ecoturismo. Esto le ha permitido a Costa Rica explotar de manera sustentable a largo plazo su territorio sin necesidad de recurrir a la explotación de sus recursos naturales.





La belleza de estos territorios, sus paisajes naturales y la gran biodiversidad representada en las especies de flora y fauna que los habitan, se convierten en los principales atractivos para millones de viajeros y turistas que año tras año visitan lugares de belleza natural como parte del itinerario de sus viajes.






El contacto con la naturaleza es una necesidad biológica para el ser humano, algunas culturas y civilizaciones antiguas de la tierra, consideran que al encontrarnos en un ambiente donde los elementos de la naturaleza se hallan en su estado de pureza se encuentran las condiciones básicas para una buena salud y bienestar, se dice que al entrar en contacto con la biosfera: el bosque, la montaña, el río, la selva, se fortalece el sistema inmunológico del cuerpo y eleva las defensas naturalmente en el organismo; también necesitamos de aire puro para poder pensar con claridad, beber agua limpia para purificarnos y calmar nuestras emociones y además debemos entrar en contacto con el fuego de vez en cuando para incrementar nuestra energía y vitalidad y así vencer nuestros temores. Al no ser posible encontrar estos elementos en la ciudad, las personas buscan en el campo alternativas para poder vivir este tipo de contacto con la naturaleza y acceder al bienestar que esto les provee.






Brindar este tipo de experiencias a través del turismo equivale a actuar preventivamente frente a la salud y el bienestar de las personas, pero también es facilitar el acceso a  un atractivo para las miles de personas que buscan nuevas experiencias a través del turismo y el viajar.
Las zonas rurales y el campo colombiano, específicamente la región donde nos encontramos, es el escenario perfecto para ofrecer estos exclusivos servicios a la industria del turismo.






Tuluá, en su zona rural, goza de una rica diversidad de flora y fauna, remarcando el hecho de que en estas montañas habitan más de 150 especies de aves identificadas.
En un ambiente natural cerca de la ciudad, en la región se encuentran fincas y haciendas dedicadas a la agricultura, al pastoreo y a la elaboración de productos de altísima calidad como lo son el café y los derivados de los lácteos. El ecoturismo es un potencial que se puede desarrollar es esta región, como alternativa de producción y desarrollo para las comunidades y el sector industrial del turismo; es además una excelente forma de aprovechar pero también de conservar la riqueza y diversidad de la zona rural de Tuluá, ofertando propuestas al sector turismo que generen las condiciones voluntariamente para la recepción de visitantes o turistas locales y extranjeros.

La Reserva las violetas es un ejemplo de los escenarios que podrían utilizarse para desarrollar atractivas e innovadoras propuestas al plan de desarrollo de turismo en la región.